- Ángel Correa asume el dorsal 7, retirado por 43 años.
- La decisión genera controversia entre aficionados y expertos.
- Barbadillo apoya a Correa, pero la historia del número sigue en debate.
La reciente decisión del Club Tigres de reactivar el dorsal número 7, que había estado retirado durante 43 años en honor a la leyenda Gerónimo Barbadillo, ha desatado un intenso debate en la comunidad futbolística. Ángel Correa, campeón del mundo y nuevo portador de este emblemático número, ha suscitado tanto apoyo como críticas entre los aficionados. La controversial decisión refleja una lucha sobre el manejo de emociones y la manera en que se percibe el legado del club.
La reactivación del dorsal ha sido recibida con entusiasmo por muchos que ven en Correa la oportunidad de revitalizar el vínculo entre el pasado y el presente del Club Tigres. Las iniciales ‘GB’ en su camiseta simbolizan esta conexión. Sin embargo, existen voces que argumentan que el número debería permanecer como un homenaje a Barbadillo, sintiendo que la directiva prioriza la comercialización sobre la tradición. El modo en que Correa maneje esta responsabilidad puede definir su legado en el club y el futuro del número 7.
La opinión de los aficionados está dividida. Algunos celebran la reactivación del dorsal 7, argumentando que cada jugador tiene la posibilidad de escribir su propia historia, y que este cambio no menoscaba el legado del pasado. No obstante, muchos consideran que esta decisión es un desprecio a la historia del club, temiendo que pueda abrir la puerta a más cambios similares en el futuro que diluyan el respeto por historias como la de Barbadillo. La expectativa de los aficionados es alta, y esperan que Correa honre el legado que lleva sobre sus hombros.







